CUANDO EL DESASTRE TOCA LA PUERTA.
Hoy jugo el Inter de Milan un partido de Champions League que se suponía era lo más importante de toda la temporada. Pero cayo derrotado de una manera humillante, todo por la improvisación del técnico. Se supone que si usted tiene jugadores en la reserva es para que los use y no ande improvisando en instancias tan importantes. A lo que voy no es sobre el partido, es más sobre la improvisación humana.
Todos en algún momento hemos improvisado en la vida por distintas causas, pero no es admisible en ningún momento vivir con ese estilo; poniendo paños de agua tibia y remendando las situaciones para andar saltando sobre los charcos.
Este país ha sido construido de esa manera y por eso la mentalidad nacional es esa. Andar tapando huecos, improvisando en todo momento y aceptándolo como parte de la cultura condenan a toda persona al fracaso. Por eso no hemos avanzado y el invierno del año pasado es la clara muestra de eso.
Soluciones momentáneas solamente tienden a andar sobre un andamio que se puede caer en cualquier momento. El no tener claro lo que se debe hacer y el desconocimiento de las causas son el mal que aqueja nuestra sociedad. Pero es necesario el dar un cambio de chip para que podamos hacer algo mejor y no siempre presenciemos como el fracaso toca la puerta.







